Nuestro país requiere la creación de más y mejores empleos, permanentes y formales para esto es necesaria la creación de empresas solidas desde sus inicios, por lo que consideramos conveniente una reflexión sobre los aspectos que pueden ayudar a disminuir la alta tasa de deserción actual. Un total de 23.443 pymes desaparecieron en el periodo que va de marzo de 2010 y marzo de 2011, lo que supone que las pequeñas y medias empresas se redujeron un 1,8%.
En la mayoría de instituciones y universidades se han dedicado a la formación de profesionistas cuyo objetivo es integrarse a empresas de prestigio, aunque según datos estadísticos solo un 30 % de profesionales logran lo anterior, y solo un 3 % inicia un negocio propio, por lo que hay que reorientar este enfoque y promover la formación de profesionales cuyo objetivo principal sea la creación de empresas, hay conocimientos e ideas por parte de particulares y recursos económicos para tal fin por parte del gobierno por lo que se hace necesario brindar apoyos profesionales y honestos para la creación de empresas y que además genere nuevos empresarios con una nueva visión orientado a los resultados para los accionistas, para sus clientes, para sus proveedores, para sus empleados y para la sociedad en su conjunto.
Hay una sobreoferta de profesionistas, en relación a las oportunidades de empleo formales, además de que los empleados ocupados son asalariados con ingresos promedio de $ 10,000.00 mensuales, trabajando en ocupaciones que no corresponden a su formación profesional, lo que genera un desperdicio de conocimientos que potencialmente deberían permitirnos generar empresas que oferten productos y servicios novedosos.
Nuestro propósito debe ser apoyar proyectos viables, factibles y rentables que permitan mejorar la calidad de vida de la población, evaluando que correspondan a los intereses y necesidades de la sociedad y a su vez a la disponibilidad de recursos de la región donde se implementen. Estimulando las buenas ideas, desarrollando los planes de negocios que les permitan planear sus inicios, consolidando su operación y con una visión que les permita un crecimiento futuro.
La creación de empresas comprende los siguientes pasos:
- El emprendimiento de alguien que tiene una idea para fabricar un producto ó prestar un servicio, que atienda necesidades insatisfechas.
- La evaluación del perfil del emprendedor, enfocado en atender las necesidades de los clientes además de las propias, selección del proyecto con mayor potencial, desarrollo del plan de negocios y la tramitación para obtener el financiamiento que permita el inicio de operaciones.
- Se continúa con la constitución formal de la empresa con asesoría y consultoría especializada para una incubación sana.
- Posteriormente se da seguimiento y acompañamiento a la empresa para que de un uso eficiente de sus recursos, asegure la calidad de sus productos ó servicios logre su posicionamiento firme en el mercado.


- Iniciativa y proactividad para proponer productos y/o servicios innovadores que satisfagan necesidades concretas de la población para que faciliten su comercialización.
- Compromiso y actitud: para creer en ti mismo y que los demás crean en ti, para comprometerte con tu proyecto y que no lo abandones fácilmente, para vencer paradigmas y obstáculos, para experimentar la diversidad y el riesgo, para tomar decisiones en base a sus conocimientos, experiencia e intuición.
- Networking: Capital social, la gente que se conoce pueden ser consejeros de tu plan, pueden llegar a ser proveedores ó clientes y posibles socios para obtener capital.
- Energía: para estar pensando permanentemente en tu empresa y con disposición para trabajar un promedio de 12 a 16 horas diarias.
- Pasión: para soñar y seguir aquello que te apasiona y ver que acciones puedes tomar ya para iniciar tu proyecto, observando y reflexionando lo que te rodea.












